PROCESIÓN VIRGEN DE LOS DOLORES 2009
El pasado 5 de abril, la Virgen de los Dolores de Lugo, salió en procesión en su nueva anda, construida en los talleres de Carpintería Magola de Lugo, portada por 40 hermanos, desde el Convento de los Padres Franciscanos por las calles del centro de la ciudad, arropada por multitud de lucenses y visitantes.
La procesión resultó un verdadero éxito en cuanto a vistosidad, participación y testimonio de fe. Si bien es cierto que el tiempo acompañó, luciendo un precioso sol durante toda la tarde, los más de ciento setenta cofrades, entre hermanos llevadores, hermanas de mantilla, y hermanos de vara, al son de la infatigable Banda de Música de Guntín, consiguieron que este desfile se convirtiera en opinión de todos los presentes y la prensa local en general, en uno de los más vistosos habidos en la historia lucense y en un verdadero hito en la Semana Santa de Lugo.
Comenzó a las siete de la tarde. Se abrieron las puertas del Convento, y la Virgen comenzó a salir con el esfuerzo de los 40 llevadores, que casi rozaban el suelo con sus manos, mientras sonaba la composición “Dolor toma mi mano”, obra de Manuel Yáñez, director de la Banda de Guntín y hermano cofrade.
Centenares de personas se agolpaban fuera, y el momento resultó tan emotivo, que los asistentes rompieron en aplausos, y por más de un rostro se deslizaba alguna lágrima.
Ya colocada para comenzar la procesión la imagen de María, con sus manos en rogativa y su mirada dirigida al cielo, en su nueva anda y luciendo el maravilloso y espectacular manto de terciopelo, dos voces nos recordaban los Siete Dolores de María, en un testimonio público de fe, dando contenido al desfile que estaba a punto de comenzar.
En perfecta organización, y a través de una multitud de personas, la procesión discurrió hasta que delante del Ayuntamiento, una nueva oración dirigida por el Padre Capellán de la Cofradía, lograba un sobrecogedor silencio en el mismo centro de la ciudad.
La procesión se recogió pasadas las nueve de la noche, después de la entonación por parte de todos los cofrades y con el acompañamiento de la Banda de Música, de la preciosa y dulce oración que dice así:
“Salve, Raiña,
Nai garimosa,
Vida, Dozura,
Esperanza nosa.
Salve, Raiña.”

