SE CUMPLEN 50 AÑOS DEL PASO DE LA VIRGEN DE LOS DOLORES
En la década de los cincuenta la mujer se incorpora de una forma legal a la estructura de las cofradías lucenses.
“Honra a tu padre con todo tu corazón; y no te olvides de los dolores de tu madre” Eclesiástico 7, 29.
En el mes de octubre del año 1957, por primera vez en la historia de las cofradías de Semana Santa de la ciudad de Lugo, la Decana Cofradía del Desenclavo del Señor y de los Mayores Dolores de María Santísima incorpora jurídicamente dentro de su estructura a la mujer. Se acoge a la única fórmula legalmente permitida por la autoridad eclesiástica del momento: la protección económica constituida organizadamente dentro de la cofradía, pero sin posibilidad alguna de participar por el momento en los desfiles y actos como penitente con hábito y capuz. La principal actividad de esta rama femenina, denominada oficialmente como “Hermanas Protectoras”, acaba centrándose, en observancia del mandato legal, en el mecenazgo y el fomento del culto de la Santísima Virgen de los Dolores. La primera mujer elegida por la Junta Directiva de la cofradía para dirigir esta labor fue Justa Ramallo de Abella.
Con el ímpetu del primer momento, las Hermanas Protectoras de la Cofradía consiguen recaudar en muy poco tiempo el dinero suficiente para adquirir una imagen de la Virgen de los Dolores que podrá ser utilizada como paso de Semana Santa. La talla, inspirada en la efigie de una estampa procedente de Navarra facilitada por el entonces Obispo Auxiliar de la Diócesis de Lugo, Dr. D. Antonio Ona de Echave, que era natural de aquella región, se encarga a finales de 1957 al Taller de Carballido, uno de los más afamados imagineros compostelanos de la primera mitad del pasado siglo XX. Se trata de una imagen de vestir a tamaño natural, de un metro y sesenta y dos centímetros de alto, con rostro, manos y pies en madera policromada y armazón de madera macizo. Con la imagen recibida en Lugo, la procedencia del modelo condiciona que la ceremonia de bendición, realizada el Viernes de Dolores, 28 de marzo de 1958, venga personalmente de la mano del mismo Prelado. A las ocho y media de la tarde en la Iglesia de los Padres Franciscanos, el Obispo Ona de Echave revestido de pontifical procede al solemne acto, después de haber impuesto las medallas de la Cofradía a los nuevos hermanos de vara y hermanas protectoras, en total ciento treinta hombres ataviados con el hábito del Desenclavo y cuatrocientas mujeres con velo. La ayuda al fomento del culto de los Dolores por parte de Monseñor Ona de Echave no consistió únicamente en el firme respaldo personal efectuado ese día, sino que además, dotó poco tiempo después a la imagen con una oración redactada por él mismo concediendo a los orantes indulgencia de 300 días. Desde la fecha y hasta la actualidad, la imagen del Paso de la Virgen de los Dolores se expone a la veneración de los fieles en el primer altar situado, una vez traspasada la entrada, del lado del Evangelio de la citada Iglesia de los Padres Franciscanos de Lugo.
El Paso de la Virgen de los Dolores desfilará por las calles lucenses montado en una carroza con ruedas todos los Viernes de Dolores que la climatología permite, hasta que, a finales de la década de los sesenta, la Procesión se suspende debido a los cambios realizados por el nuevo calendario litúrgico emanado del Concilio Vaticano II, que desplaza esa celebración al día 15 de septiembre.
Cuarenta años después, la Decana Cofradía del Desenclavo del Señor y de los Mayores Dolores de María Santísima recuperará de nuevo con todo su esplendor la tradicional Procesión de la Virgen de los Dolores el pasado año 2007. Manuel Yánez Lage, Hermano de Honor de la Cofradía y Director de la Banda de Música de Guntín, compone en tan importante ocasión una marcha procesional para banda completa titulada “Dolor, toma mi mano”, la primera composición de música religiosa realizada en honor de una imagen de la Virgen de un Paso de Semana Santa lucense en toda la historia, pieza que acompaña siempre sus desfiles.
Con ocasión de cumplirse este año el cincuenta aniversario de la adquisición por parte de la Cofradía de la imagen de la Virgen de los Dolores, el Paso será portado a hombros en un anda por primera vez en toda su existencia, el Domingo de Ramos a las ocho y media de la tarde. Cuarenta llevadores ofrecidos voluntariamente, ofrecerán de nuevo al público asistente la posibilidad de poder contemplar el famoso manto de desfile, principal seña de identidad de la Dolorosa lucense, el cual fue confeccionado en 1965 en Valencia con terciopelo negro bordado en oro y adornado con pedrería y perlas, siendo considerado por los entendidos como uno de los más valiosos de la Semana de Pasión gallega.
Juan Gabriel Pérez Martín.
Vicehermano Mayor de la Cofradía del Desenclavo del Señor
y de los Mayores Dolores de María Santísima.
Semana Santa de 2008.


