Presentación de la Obra DABAR XEMINI
El Director de la Banda de Música de Guntín, D. Manuel Yáñez Lage, que acompaña nuestra procesión los Jueves Santo desde hace cuatro años, compuso una Marcha Fúnebre dedicada al Cristo del Desenclavo, llamada "DABAR XEMINI" , en arameo "La octava palabra", entregando la partitura al final de la Procesión a nuestra Cofradía, después de ser interpretada por la Banda.
Momentos antes, dedícó unas palabras al Cristo del Desenclavo, explicando el por qué de esta obra, una profesión pública de fe que convirtió este acto en el más emotivo sin duda alguna de la Semana Santa lucense, siendo muchas las personas del público que se acercaron para felicitarle.
Nuestros cofrades guardaron mientras duró todo el acto un solemne silencio y compostura, recogiéndose en un perfecto orden al finalizar, comportamiento que aunque de siempre nos caracteriza, fue una sencilla y humilde forma de mostrarle nuestro agradecimiento y reconocimiento por tan preciado regalo, que desde ahora ocupará un lugar de privilegio en nuestra decana hermandad.
Eran las cinco de la tarde de un Viernes Santo de 1975 a la edad de cuatro años cuando de la mano de mi querido padre, bajábamos la calleja que desde mi casa lleva a la Iglesia de Santa María del Campo. Aquel día significaba mucho para mi, pues se cumplía el sueño de dar mis primeros pasos con la banda de tambores que dirigía mi padre acompañando la procesión del Santo Entierro por las calles de Viveiro. El desfile se hacía esperar y en el atrio de la Iglesia las palabras de un padre franciscano tutelaban la tristeza de aquella tarde. Era el Desenclavo. ¡Tu descenso de la Cruz, Señor, que tantos años pasó desapercibido en mi vida! camino de una música de folklore y no de pasión.
Hoy, Padre, en esta tarde de Jueves Santo, quiero ser yo el eco de aquel fraile que, sin querer, me enseñó cómo la música puede llegar a ser un lenguaje y que música y pasión caminan juntas. Por ello, veintinueve años después vengo ante tu Cruz para hacerte entrega de mi Obra:
DABAR XEMINI: LA OCTAVA PALABRA
Esa octava palabra que tu boca, mortecina, ya no pudo articular.
Con ella quiero vivir tu silencio y así ser testigo de la ruptura de la creación y la vuelta a las tinieblas.
Quiero ser gota de lluvia que resbala en tu Rostro ensangrentado, poderte ofrecer mis manos para arrancar tus clavos, y, de los brazos del olivo, llevarte a los brazos de tu Madre, María, modelo de fe y esperanza para todas las madres del mundo.
Quiero dejarte mis pies para que, con el Gólgota a nuestras espaldas compartamos el camino que nos conduce al eco del Sepulcro.
Quiero, Señor, que DABAR XEMINI sea testimonio del silencio, en espera de la palabra clave que desea toda persona que lucha por vivir:
LA RESURRECCION.
Testimonio que agradezco compartir con los hermanos de esta Cofradía del Desenclavo del Señor y de los Mayores Dolores de María Santísima de Lugo, en confraternidad con la Banda Municipal de Guntín, que acompaña esta procesión desde hace cuatro años.
Con ellos y con la música de esta obra quiero expresar publicamente mi orgullo de ser cristiano.
Manuel Yáñez Lage
Director Banda Municipal de Guntín
Semana Santa - 2006


