MONICION AMBIENTAL A LA PROCESION DEL JUEVES SANTO 2006
Mira a la imagen de esta carroza que nos recuerda a Cristo, muerto por amor a nosotros y que hoy está resucitado. Mírala. Mírala de verdad.
Nuestra vida es camino, juntos caminamos hacia una tierra nueva, donde ya no habrá ni muerte ni dolor, donde todos nuestros anhelos y deseos serán colmados, donde todos nuestros interrogantes encontrarán respuesta. Jesucristo va con nosotros mostrándonos el camino y acompañándonos. Así lo expresamos hoy en esta procesión. Por eso vamos a caminar en silencio, con respeto. Vamos a decirle hoy a Jesucristo, que le queremos, que deseamos seguir sus pasos, que queremos contar con El para construir un mundo mejor, empezando por los que están a nuestro alrededor. Al regreso le rendiremos con la banda de música un homenaje a Jesucristo, únete en esta tarde a nosotros con tu presencia.
Nada hay más fuerte en este mundo que el amor de Dios, nada más profundo que su misericordia y su ternura. Nada ni nadie podrá jamás destruir ni apagar el amor que Dios nos ha manifestado a través de su Hijo Jesucristo. Por todo ello, Gracias Padre, Gracias Jesucristo.
Tú que me escuchas en esta tarde, tú que todavía no has experimentado el amor y la misericordia de Dios en tu vida, tú que estás sufriendo, que no encuentras sentido a tu vida, desde la cofradía del desenclavo, hoy te invitamos a que mires, no a nosotros los cofrades, no a los curas o autoridades, porque somos hombres y mujeres pecadores como tú. Mira a la imagen de esta carroza que nos recuerda a Cristo, muerto por amor a nosotros y que hoy está resucitado. Mírala. Mírala de verdad. Contempla cada detalle y déjale que te hable en esta tarde. Hoy puede ser para ti una palabra de salvación.
No la mires con pena o con el sentimiento de ver a un Cristo sufriente, sino con esperanza, porque es tu salvación. Nos muestra a Jesucristo muerto, desenclavado y descendido de la cruz por dos de sus grandes amigos y seguidores José de Arimatea y Nicodemo delante de Juan, el discípulo amado, de María su madre y de María Magdalena, la mujer que habiendo reconocido su pecado se convirtió en una de las más fieles hasta el último momento de su vida terrena y fue elegida una de las primeras en anunciar a los discípulos que Cristo había resucitado.
Tu que sufres, que no encuentras sentido a tu vida, que lo tienes todo y no eres feliz, para ti hoy hay una palabra de vida, de salvación. Este, Jesucristo, a quien nosotros hemos crucificado con nuestros pecados, no ha querido desentenderse de nuestros sufrimientos y angustias, sino que también los ha vivido El para mostrarnos que no son en vano, que tienen un sentido en tu vida.
Abre tu corazón y tu mente porque Él está deseando que le escuches hoy para hacerte feliz de verdad. Nosotros miramos las apariencias, Dios mira el corazón del hombre. No importa como seas, no importan tus pecados, Dios te quiere tal y como eres. Seas como seas siempre podrás contar con Jesucristo en tu vida, El nunca te fallará.
Si aún no has encontrado sentido a tu vida, a tus sufrimientos y no eres feliz hoy te decimos que tu vida puede cambiar. Del costado abierto de Cristo ha salido para nosotros un regalo maravilloso que es la Iglesia, que nos cuida como una madre y dentro de esta Iglesia podemos encontrar distintos movimientos y comunidades tales como la Renovación Carismática, la Adoración Nocturna, la Legión de María, Vida Ascendente, los Equipos de Ntra. Señora, las Comunidades Neocatecumenales, etc. en los cuales podrás experimentar el amor y la misericordia que Dios te tiene, empezarás a convivir y compartir con aquellos con quien pasarás toda la eternidad en la presencia de nuestro Padre Dios y descubrirás que tu vida tiene un sentido, que nada pasa por casualidad, que todo tiene un porqué y un para qué en Cristo.
Y a Ti, María, gracias por habernos dado a tu Hijo Jesucristo, por acompañarnos en el peregrinar de nuestra vida, a estos hijos tantas veces ingratos, que no queremos o no sabemos corresponder a tu amor de Madre. Salve, eterna doncella, ruega a Cristo por nosotros.
Por el cofrade Eliseo Fernández Bamio

